viernes, 20 de junio de 2014

Escultor huancaíno Raúl Rutti regresa al Perú tras varios años en Europa

Hace unos años, el escultor Raúl Rutti, que hoy inaugura una muestra en la Casona de San Marcos, partió del Perú rumbo a Europa, con la intención de mostrar su arte a otro público.

Después de una larga temporada en el exterior, está de vuelta y confiesa que, a pesar de la lejanía, su inspiración siempre fueron las tradiciones que aprendió de niño en su natal Carhuapaccha, en Junín.

“Me motivo viendo lo que hicieron nuestros ancestros. Son quienes me orientan en mi trabajo”, admitió a la Agencia de Noticias Andina.



Raíces e inspiración

Rutti, quien gusta trabajar tanto con estructuras de metal como con cerámica, indicó que la principal influencia con la que se siente más en deuda es el arte prehispánico.
 
“En Europa hay muchos museos con colecciones de las culturas precolombinas. Estudiando esas piezas he aprendido bastante”, aseguró el creador.

Las piezas que Rutti presenta desde hoy en la Casona de San Marcos son, en su mayoría, creadas durante su larga estadía en Alemania, salvo unas contadas piezas de cerámica que fueron fabricadas en los pocos meses que lleva en el país.

También se aprecian grandes estructuras hechas de chatarra de metal reciclada que también remiten a la iconografía propia de los Andes peruanos.

Incluso en esta muestra hay una serie en la que reinterpreta uno de los motivos más queridos por los amantes de la artesanía peruana: el torito de Pucará. Sin embargo, en esta ocasión lo hace en metal. Como curiosidad, reveló que no es afecto a la tauromaquia.

Además de estas obras inspiradas libremente en la tradición, existen otras con motivos más personales.

Ejemplo de ello son unas cerámicas inspiradas en los gatos –animal favorito de su esposa–, o una escultura hecha de huesos de vaca en homenaje a Gabriel García Márquez.

Fuente: [Andina]

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