jueves, 26 de julio de 2012

"Historias de Quínua": Exposición de Gedeón Fernández en el Centro Cultural de España en Lima hasta el 19 de agosto


Gedeón Casio Fernández Nolasco, nació en la comunidad Huallhuayocc – Moya, cuna de la alfarería comunal y ritual que luego seria reconocida como parte del famoso distrito de Quinua, Ayacucho. Rodeada por fértiles canteras de arcilla que destacan por su plasticidad y consistencia, este insumo generoso ha permitido el transito y la permanencia de la tecnología desarrollada desde los albores del esplendor Wari.

Gedeón es un artista del barro y la tierra, forjado en la noble progenie del arte tradicional popular, creadora de la singular cerámica de Quinua. Es por ello que agradecido de su heredad y legado decide compartir por la celebración de sus 40 años, el reto poco habitual en los artífices el descubrirnos su proceso, de narrarnos a través de cada una de sus piezas, su historia personal y la de su comunidad.

Es en este transcurrir de suma y encuentro, de compromiso y orgullo, de trabajo y lucha, de organización y comunidad, tal como lo ha sido su propia vida, es que lo lleva a compartir, retribuir, ofrendar. La ciudad le ha permitido, aun en el duro aprendizaje de modos y usos distintos, el dejarse reinventar para que su poderosa herencia andina se exprese en nuevos términos, en formatos otros que sin desconocerse como runa agradecido aspira a la belleza, la felicidad y la plenitud para todos; y desde ella, desentrañar los retos de la modernidad.


En cada una de las salas nos encontraremos con la historia de una comunidad que se renueva con cada amanecer.

La primera de ellas será sobre sus inicios y orígenes. Así encontraremos aquellos seres maravillosos que poblaron su infancia en voz de su madre y su abuela: jarjachas, sirenas, ukukos, ucumaris todo ello ligado a su proceso formativo con la marcada presencia de su abuelo Andrés Huamán, quien era el padrastro de su padre, que lo inicio en la elaboración de platitos, vasijas y jarritos para agua, las mismas que vendían en las ferias dominicales en las comunidades aledañas a las que lo iba acompañando.

La segunda sala esta marcada por la impronta marina: pelícanos y peces como recuerdo de su paso por Lima y el Jardín de Infantes de la Hacienda San Agustín - Callao, cuando sus padres trabajaban en una fabrica de harina de pescado en las épocas en que el general Velasco Alvarado tomo el poder y nacionalizo las fábricas.

La tercera sala corresponde a sus músicos gordos y los instrumentos musicales que corresponden a la generosidad de la música, la festividad, la reciprocidad encarnada en la consigna de chamba con pachanga además de clave sutil y personal para ironizar sobre el autoritarismo y a imposición.

La sala más grande ira dedicada a la brutal historia del ande marcada por occidente: la explotación, contaminación y muerte en aras del ficticio sueño de progreso y civilización. Así tendremos mukis protectores cáusticos de las profundidades y sus riquezas enfrentados a mineros envilecidos y angurrientos. Por último, no podía dejar de estar presente el tema que aun reclama justicia y reparación: la violencia fratricida encarnada en ronderos y moroquitos, las dos caras de una misma moneda.

Así en su conjunto Historias de Quinua es el alegato por la vida que pletórico de músicos pueblerinos y sus desaforados ángeles anuncian un nuevo amanecer.

Esta exposición se realiza en el Centro Cultural de España en Lima, hasta el 19 de agosto, de martes a domingo, de 4:00 pm a 10:00 pm, y el ingreso es libre.

Fuente: [C.C de España en Lima].

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada